7 claves para solucionar problemas en pareja

En las parejas reconstituidas es complicado mantener el pasado al margen de nuestra vida presente y cuando nosotras (o nuestras parejas) no sabemos cómo separar estas situaciones para que no nos afecten en el ahora, podemos pasar de sentirnos muy unidos y queridos a llenarnos de frustración y resentimiento. Nuestros planes de vida conjunta parece que nunca terminan de ser del todo satisfactorios a medida que intentamos cumplirlos y al final nos vemos envueltas en dinámicas que nos conducen a un callejón sin salida, tras horas de largas conversaciones sin llegar a acuerdos.

Cuando nos encontramos con una situación, actuación o comentario que no nos gusta o nos hace sentir mal, dejarlo estar y no decir nada no siempre es la mejor opción. A pesar de que podamos sentir de que de esta forma evitamos un conflicto de pareja. Si un problema aparece, es muy positivo que se exponga, se hable y se busquen soluciones en consecuencia. ¿Cómo podemos tener una conversación que no nos consuma horas de divagaciones y malestar?

  1. Decidid cuánto tiempo queréis invertir a la semana en dialogar cualquier asunto que tenga relación con vosotros, en ausencia de los hijastros, exs y otros familiares.
  2. Elegid la mejor hora para iniciar la conversación sobre un tema concreto. También es bueno marcar una hora límite, para evitar que se extienda más de lo necesario. Es posible que surgan nuevos temas a raíz del inicial. Solucionadlos poco a poco. sin presiones por hacerlo todo en el tiempo límite marcado.
  3. Marcad un tiempo máximo para darle vueltas a un mismo tema. Si te preocupa algo relacionado con la escolaridad de los hijastros,se ha expuesto el tema y estáis negociando una solución. Determina un máximo de días para encontrar una solución. De esta forma evitaréis permanecer siempre en una misma problemática.
  4. Recuerda, las soluciones existen. No siempre son las mejores ni las perfectas, pero son soluciones a un problema del presente.
  5. Siempre tómate un tiempo para ti misma. De reflexión, de relax, contemplativo, etc. Cultívate, conoce a nuevas personas, amplía tu círculo de amistades. Todas estas experiencias cotidianas te ayudarán a sentirte más completa y a encontrar mejores perspectivas para solucionar aspectos de tu vida que encuentres menos agradables. El problema no es el centro de tu existencia.
  6. Dedicad una parte del tiempo pactado para valorar los aspectos positivos del otro, los esfuerzos que hace por la relación y su aporte a las soluciones del problema. Estrechad la relación íntima de pareja, aceptar que la otra tiene sentimientos distintos a los tuyos sobre hechos, personas o cosas puede resultar complicado de asumir. Por eso es importante esforzarnos por valorar las aproximaciones a ambas posturas, respetar el tiempo individual de cada uno y buscar nuevas formas de comprometerse.
  7. Buscad nuevas amistades en común. A veces las viejas amistades pueden resultar incómodas para una o las dos partes de la pareja y pueden crearnos sentimientos de exclusión o dolor (situaciones del pasado traídas al tiempo presente). Nuevas amistades en común os ayudarán a compartir tiempo en conjunto y a la vez por separado, refuerza la autoestima y el autoconcepto. Y por supuesto, ayuda a reforzar vuestros lazos de pareja al sentiros mutuamente valorados.

Todas estas pautas se deben aplicar siempre desde el respeto mutuo y las ganas de cooperación. Es importante diferenciar cuando una persona quiere encontrar soluciones pero su proceso es mucho más largo por aspectos de su personalidad, que aquellas que deciden cerrarse en banda y dejan caer el peso de la relación en la otra persona. Valorar cada situación personal y en caso de ser necesario, solicitar la ayuda pertinente.

¿Queréis orientación para hacer encajar todas las piezas de vuestra familia reconstituida?

A través del coaching en pareja trabajamos herramientas para cuidar vuestra relación y recuperar el tiempo de juego, mientras os acompaño en el proceso de encontrar vuestra forma única de ser familia.