Cómo formar un Equipo Parental

Mucho hemos hablado de cómo ganar autoridad con los hijastros, cómo hacernos un sitio dentro de nuestra familia reconstituida y cómo conseguir tener una voz para que nuestras necesidades y valores sean escuchados y tenidos encuenta. Pero más allá de ser escuchadas a nivel individual, ¿cómo puedo lograr que las decisiones sobre los hijastros o la familia en general sean consensuadas entre mi pareja y yo?

Cuando hemos trabajado aspectos como hacernos una voz dentro de nuestra familia y ganar autoridad con los hijastros, hemos descubierto que existen factores comunes muy importantes para que podamos conseguirlos. Uno de ellos es, sin duda, la voluntad de la madrastra por hacerse oír y por cambiar una situación que le disgusta o le hace sentir mal, pero también lo es contar con el apoyo de una pareja empática, consciente de las necesidades de su pareja. Por eso, para crear un equipo sólido estos son los puntos que debemos tener en cuenta:

  • Crear lazos estrechos con la pareja

La pareja es el pilar fundamental de la familia, si se tambalea, toda la estructura puede verse afectada. Trabajar conjuntamente para protegerse, cuidarse y valorar el tiempo de calidad juntos ayuda a favorecer una relación más íntima y que se convierta en un santuario de apoyo y cuidado. Sois compañeros, nunca enemigos.

  • Sinceridad y empatía

Los procesos que vive una familia reconstituida son estresantes tanto para tí como para tu pareja. Poder hablar con claridad sobre ello os va a ayudar a crear un espacio de comunicación sincero y sin tabues dónde poder expresar abiertamente vuestra opinión, vuestras necesidades de cambio o simplemente compartir un nuevo punto de vista. Es positivo valorar los sentimientos de la otra parten con respecto a los temas que tratéis y entender que no todas las personas viven las mismas situaciones de formas similares. Trabajar en que la otra persona vea vuestro punto de vista no significa imponerlo por encima del suyo propio, sino trabajar para encontrar un punto intermedio.

  • Mente abierta

Cuando la madrastra o el padrastro expresan la necesidad de cambiar algún aspecto familiar, ya sean las rutinas o los comportamientos de alguno de los miembros, es importante que la pareja esté receptiva y con la mente abierta. De nada valdrá el esfuerzo puesto por la madrastra por cambiar algo o tomar mayor presencia si su pareja no respalda sus acciones. Decisiones que anteriormente las tomaba el padre biológico sólo o consultándolo con su ex, ahora las toma en conjunto con la madrastra (sin necesidad de dejar de consultarlas con su ex pareja, simplemente deja de ser el primer paso) y finalmente se informa y se habla con los hijastros. En este punto, las aportaciones de carácter disciplinario de la madrastra, la hora de acostarse, las rutinas, las comidas, etc. son apoyadas por su pareja. Esto a su vez favorece situaciones en las que el padre/madre biológicos se puedan hacer a un lado para dar más espacio a la madrastra y a los hijastros, para que se conozcan, generen sus propias actividades y para que se peleen si es necesario. De esta forma se fomenta el conocimiento mutuo, personal y de necesidades, y también la puesta de límites de ambas partes, lo que conlleva a la creación de una relación sana.

En conclusión, si creamos una relación íntima y estrecha con nuestra pareja y propiciamos en ella la comunicación sin prejuicios estaremos facilitando la creación de un equipo sólido y será mucho más fácil probar en qué situaciones tu pareja te deja el testigo para que hagas tus aportaciones sobre decisiones importantes, compartas tus valores y ceda espacio para que crees tu relación con sus hijos. Sin olvidar que la empatía es un camino de doble sentido y que puede que todos necesitéis un poco de tiempo y de ensayo/error antes de encontrar la fórmula que mejor os funcione a nivel de familia.