Dicen de nosotras

Maca

“El grupo ha sido un oasis en medio de este desierto que supone a veces formar parte de una familia ensamblada. Durante mucho tiempo he tenido un gran sentimiento de soledad dentro de estas circunstancias, considerándome un bicho raro por albergar dentro de mí un sinfín de sentimientos nuevos, llegando incluso a avergonzarme por alguno de ellos.

Conoceros a vosotras, saber que había más mujeres en mi misma situación y formar parte del grupo me ha hecho sentir comprendida, apoyada. Identificarme con otras personas, ver que están sintiendo en su piel las mimas cosas que siento yo, reconocerme en muchas de sus historias, compartir dudas y miedos, verme reflejada en sus relatos me ha permitido sentirme bien, más tranquila, más segura de mi misma y mucho menos asustada. Es reconfortante ver que alguien te entiende y no sentir miedo de ser juzgada.

Lo bueno del grupo también es que me ha ayudado a no dramatizar tanto las cosas que me suceden, a templar los nervios y a gestionar las nuevas situaciones que se derivan de estas relaciones de una manera más calmada. Sin olvidar que me ha permitido analizar las situaciones desde otros puntos de vista, otorgándome una perspectiva más amplia de todo y facilitándome la búsqueda de soluciones.

Ahora ya no me siento sola, ni mala, ni loca, ni incomprendida… Sé que tengo un grupo de “hermanas” que me van a hacer sentir reconfortada.”

“Apoyo, comprensión, empatía, cariño, solidaridad… En menos de una semana recibí todo esto y más del grupo de apoyo, todo lo que mi entorno no sabía bien cómo darme. De gente desconocida y a través de un móvil, sí: curioso cuanto menos!

Cuando llegué a la web por casualidad me encontraba perdida, me sentía sola e incomprendida; solo un grupo de profesionales y personas en mi misma situación me dio oxígeno y fuerzas para seguir adelante, y un nuevo punto de vista para cada uno de mis conflictos. Cómo no recomendar algo así? ”

Sara

PAM

“Desde que descubrí SerMadrastra.com mi perspectiva sobre lo que me estaba pasando cambió radicalmente. Estaba muy confundida, pasando por una adaptación a mi nueva familia ensamblada que a ratos se me hacía un lío. Las coaches me han ayudado con estrategias de comunicación muy efectivas que han marcado una diferencia significativa tanto en la relación con mi pareja como con mi hijastro, pero sobre todo me han brindado un espacio donde me siento acompañada y comprendida en mi nuevo rol.”

“Encontrar a gente en tu misma situación que te entienda, te apoye y te arrope sin conocerte de nada e incluso más que tu entorno, es maravilloso. Gracias a ellas es todo más “fácil” de encajar y se ve todo desde una perspectiva más llevadera. Ya no me siento sola en algunos sentimientos antes prohibidos. Y aunque hay ocasiones en que no surge la conversación, pensar en ellas me relaja.”

Natalia

Rosa

“Un día conoces, por fin, al amor de tu vida. Te cuenta que está separado y tiene dos hijos. Está a la espera del juicio del divorcio y quiere luchar por tener la custodia compartida. Tú, mujer enamorada, te ves fuerte y aceptas todas las circunstancias. Vas cargada de ilusión y te ves preparada, porque sois un equipo, y poco a poco comenzáis juntos una familia ensamblada.

Pero con el tiempo la convivencia con los hijastros se va complicando. Al fin y al cabo eres una extraña que acaba de entrar en su desestructurada familia y detrás de todo hay una ex que no facilita las cosas. En las semanas que tocan los niños los días se van haciendo cada vez más difíciles y la ilusión que tenías al principio se va apagando y dando paso a la tristeza, a la angustia,…Te das cuenta que no puedes con todo, que los hijastros no vienen con libro de instrucciones. Nadie a tu alrededor te puede ayudar, aunque lo intentan. Te sientes como un satélite circulando fuera de órbita.

Buscas información por todas partes y un día encuentras un grupo de mujeres luchadoras y valientes, madrastras como tú. Respiras aliviada porque ves que no estás sola en esto. Desde el minuto uno conectas con todas sus historias y te sientes comprendida. De repente, la carga emocional se va aliviando.

Encontrar este grupo fue lo mejor que me podía pasar a mí y a mi familia ensamblada. Todo ha ido mejor desde que estoy en el grupo. Con las coaching encuentras una gran ayuda profesional: recomendaciones, vídeos semanales con consejos, artículos, bibliografía especializada en el tema, etc. Y el resto de chicas participan con sus experiencias personales. Las conversaciones en el grupo de WhatsApp son constructivas, con cariño, respeto y empatía.

¡Son unas mujeres llenas de energía positiva y con un gran sentido del humor!”

“Entré en el grupo en una época en la que me sentía muy sola y totalmente desplazada en mi familia y con mi pareja. Gracias a mi nueva tribu de madrastras, a su apoyo y a su cariño, así como a los consejos profesionales de las coachs, ya no me siento así. Hablo con ellas cosas que no hablo con nadie de mi entorno cercano, porque no me pueden entender. He conseguido gracias a todas ellas, retomar las riendas y no sentirme mal. No tengo más que palabras de agradecimiento, llegaron en el momento que tenían que llegar. Os quiero chicas! Arriba las madrastras!”

Una madrastra