Las consecuencias del Apoyo Ciego

Cuando el conflicto con la ex de nuestra pareja se expande, buscamos ayuda en nuestros amigos y familiares para encontrar soluciones a una situación confusa que se prolonga en el tiempo. Pero ¿cómo podemos estar seguras de que el apoyo que recibimos es el apoyo y la ayuda que realmente necesitamos? Pueden parecer conceptos similares pero no son lo mismo.

Tener una red de apoyo que nos escuche y nos aporte un nuevo punto de vista es fundamental para mejorar las situaciones de tensión entre madre/madrastra. Hablar de los conflictos que se generan en nuestro día a día puede conducirnos a tomar una mejor perspectiva del problema y dar con la clave para solucionarlo. Pero también nos puede llevar a estancarnos en una espiral de autocompasión y no salir nunca del bucle victimista. ¿Cuándo sabemos en que punto estamos?

Cuando estamos en una fase de conflicto y caos con otra persona y necesitamos el apoyo de nuestros seres queridos buscamos en ellos tres aspectos básicos, que empaticen con nuestra situación, que comprendan nuestros sentimientos y que estén de acuerdo con nuestro proceder.

Nos muestran empatía cuando están de nuestro lado, forman parte de nuestro equipo y defienden nuestran postura. Ni que decir tiene que si alguien te hace daño o te lleva la contraria, ellos van a enfadarse y a preocuparse por tu bienestar. Son conocedores de nuestra historia y de tu punto de vista. Puedes iniciar el tema de conversación con cuatro breves palabras y sabrán quién son los implicados y hacerse un mapa de la situación que les estás contando. Y por supuesto, son nuestro apoyo para fortalecer nuestro punto de vista como el “correcto”, nuestra versión es la válida y la otra persona, en este caso la madre, es la villana del cuento con una perspectiva totalmente equivocada sobre el asunto a tratar. ¿Os suenan estas reacciones?

Las consecuencias del apoyo ciego

La mayoría de los consejos no son objetivos. Están creados a partir de las opiniones de la persona que los emite, sus experiencias vitales y su bagaje emocional presente y pasado. Cuando nos focalizamos en buscar ayuda externa que reafirme nuestras acciones, que nos diga exactamente lo que queremos oír obviando partes importantes de nuestro propio relato para favorecernos, nos estamos haciendo un flaco favor recibiendo un consejo que nos puede ser perjudicial y que nos lleve en la dirección opuesta a la deseada. ¿Esto significa que buscar apoyo en familiares y amigos es una mala idea? Depende de lo que necesitemos. Debemos de ser conscientes de que tanto los amigos como la familia siempre van a buscar nuestro bienestar por encima de todo y eso puede llevarles a no querer ver el grueso del problema.

  • Dejas de recibir nueva información. En vez de abrir la mente a nuevas ideas y acciones que nos ayuden de verdad a cambiar y solucionar el conflicto, nos vemos estancados potenciando nuestra forma actual de proceder y nuestro comportamiento, sea positivo o no.
  • Acabas en un punto muerto. No abrir la mente nos lleva a caer en un punto muerto en el que evitamos afrontar la realidad tal y como es. Somos personas humanas y también cometemos errores que pueden estar empeorando el conflicto con la ex. Asumir nuestra parte y apreciar los matices de la historia para dejar de verlo todo en blanco o negro nos va a ayudar a progresar. En el fondo las amistades no siempre son de ayuda en este aspecto a menos que nos den una visión alejada y objetiva de la situación.
  • No eres responsable. De inicio  es satisfactorio culpar a los demás por lo que nos está sucediendo. Permanecemos en la posición de víctima con la verdad absoluta de la mano y lo demás son los que están equivocados. El problema es que esta conducta puede llevarte a querer perpetuar el conflicto y así siempre necesitar la reafirmación de que tú no eres la mala.
  • Distorsionas la verdad. Cuando nos sentimos agraviados por un conflicto con otra persona tendemos a magnificar nuestros sentimientos y perdemos la objetividad sobre lo que ha sucedido o lo que se ha dicho. En otras palabras, es muy sencillo exagerar la situación real y más cuando la contamos a terceras personas en busca de su apoyo. Cuando vivimos situaciones de conflicto y estrés podemos olvidar algunos aspectos que han acontecido, frases que hemos dicho o incluso acciones, favoreciendo una versión “light” de nuestra participación.

Cómo saber si nos estamos autoengañando

¿No os ha sucedido nunca estar enzarzadas en la vorágine de una discusión con alguien y sentir que tienes la razón absoluta, mientras que la otra persona está totalmente equivocada? Al finalizar la disputa y dejar pasar el tiempo, ¿No habéis reflexionado y con la calma del momento habéis logrado entender un poco mejor la posición del otro? En este caso sucede de forma similar.

No siempre nos vamos a encontrar en posición de la verdad, a pesar de que en el momento nos queramos convencer de que nuestro punto de vista  es el más adecuado. Nosotras somos capaces de excusar nuestras acciones porque somos conocedoras de lo que es importante para nosotras mismas y de nuestros sentimientos y expectativas. Pero ¿qué sucede con la otra parte? ¿Alguna vez nos hemos planteado que podemos estar causando el mismo caos en la vida de la ex del que nosotras sentimos que ella nos causa?

 

 

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