En la formación de la familia reconstituida es común sentir que estás sobre-esforzandote para asegurarte que das pasos en firme para establecer una buena relación con los hijos de tu pareja. Esto puede significar que sacrificas tu tiempo y espacio personal para favorecer que los hijos de tu compañero se sientan como en casa cuando van de visita y a la vez sentir que estás batallando una lucha interior contra tus propios sentimientos sobre cuál es lugar que ocupas en esa relación (y en el núcleo de la nueva familia en general).
Normalmente este fenómeno es muy sutil, tanto que puede parecerte que es un simple fruto de tu imaginación, como cuando de pequeña sentías que nadie quería formar parte de tu equipo o que estabas sola. Posiblemente esta sensación provoque también dudas sobre si deberías hablar de ello con tu pareja o no, por temor a que no te comprenda o te malinterprete. ¿Cómo puedes explicarle que le quieres muchísimo pero que cuando los niños entran en vuestro hogar sientes que ya no formas parte de la familia?
Entender lo que significa sentirse como un forastero y expresar con palabras ese sentimiento es una buena manera de comenzar a solventarlo.
¿Qué es el Síndrome del Forastero?
Entendemos Síndrome como un grupo de síntomas que ocurren de manera simultánea con una misma característica. Es un grupo de emociones, acciones, etc. que se revelan con un patrón determinado.
Diferentes estudios revelan que las mujeres que se encuentran en un rol de madrastra sienten que tienen una ausencia de control y que están en una posición ambigua. El rol de madrastra, a su vez, está influenciado por la forma en la que los hijastros las perciben en sus vidas, pudiendo ser tratadas de forma distinta por el simple hecho de no ser sus madres. Esta es la manera en la que el síndrome del forastero afecta a las madrastras, haciéndoles sentir frustradas y rechazadas.
¿Cómo nos hace sentir?
Expresar con palabras cómo nos sentimos como forasteras en nuestra propia casa puede resultar complicado. Pero si no encontramos la manera de expresarlo, dificilmente vamos a poder compartir nuestras preocupaciones con otros. La mejor manera de encontrar apoyo para superar estos sentimientos de rechazo es verbalizando las emociones que estamos sintiendo.
Aquí ponemos un listado de síntomas que puedes estar experimentando (aunque puedes estar sintiendo muchos otros) como punto de partida para conseguir identificar y verbalizar el problema y ayudarnos a conseguir apoyo y perspectiva:
- No estoy segura de lo que se espera de mi.
- Me siento sola con mis pensamientos
- No me siento integrada.
- Me siento dejada de lado en las conversaciones o actividades que se realizan.
- Me siento confusa o perdida.
- Siento que mis hijastros o mi pareja me ignoran.
- Me siento excluída de la toma de decisiones.
- Me siento insegura sobre quién soy y qué debería estar haciendo.
- Me estresan los eventos familiares porque es dónde más sola me siento.
- Me siento excluída de las dinámicas de familia.
Cómo ya hemos comentado antes, este es un pequeño listado con el que comenzar a identificar nuestros sentimientos, que puede servir de ayuda para verbalizar y exponer a nuestro compañero parte del problema.
Pero a su vez existen formas o métodos para ayudar a lidiar con los sentimientos de exclusión:
1.Aprende qué es normal y qué no lo es.
En lo referente a las familias ensambladas hay muchos aspectos que las hacen diferentes de las familias nucleares. Por ejemplo, no existe una estapa de luna de miel en la que adaptarse o definir cómo queremos construir nuestra nueva familia. La familia ya existía antes de que tú llegaras. Podemos verlo como cuando empezamos un nuevo trabajo, necesitamos adaptarnos la cultura de trabajo del nuevo puesto.
Aprende cuál es el comportamiento típico de los niños y cuál es producido por la reacción al divorcio de sus padres. Es posible que tus hijastros nunca te vean como una figura parental, pero intenta construir una relación cordial y respetuosa que puede transformarse en algo mucho mas profundo con el tiempo.
2. Asegúrate de tener una vida más allá de ser madrastra.
No hagas de ser madrastra el centro de tu universo. Los niños no van a colocarte en esa posición y posiblemente tampoco lo haga tu pareja. Además, pedirle a alguien que focalice todos sus esfuerzos en las necesidades de otro es mucho pedir. Busca actividades con las que pasar tu tiempo libre, nutre tus aficiones, pasa tiempo con tus amistades, en resumidas cuentas, haz todo aquello que te haga feliz más allá de ser madrastra (o madre, sirve para ambos casos).
3. Crea límites positivos.
Los limites positivos te ayudán a encontrar el tiempo y el espacio para ajustarte a tu nueva familia y permitir el espacio de los demás para que te conozcan, generando relaciones claras y concisas en las que todos sepan cuál es el espacio personal de todos y se respeten los límites personales. A su vez crear actividades que podáis realizar todos en grupo también es positivo a la hora de crear lazos familiares.
Si tu marido tiene tendencia a olvidar incluirte en la toma de decisiones, intenta realizar conjuntamente un calendario de actividades para que todos forméis parte de la creación de las mismas.
4. Rodéate de un buen sistema de apoyo.
Tu sistema de apoyo debe incluir a tu compañero, pero no de forma exclusiva. Es bueno encontrar un grupo de personas que estén pasando por lo mismo que tú, porque os ayudaréis mutuamente a sentiros apoyadas y a tomar perspectiva sobre los problemas.
5. No tomes las cosas de manera personal.
Muchas veces decimos las cosas sin pensar en la repercusión que pueden llegar a tener y muchas veces no van dirigidas contra nadie en particular. Si en alguna ocasión hay un comentario que va dirigido hacia ti, pregúntate si realmente ese comentario es cierto y si no lo es, simplemente déjalo ir. Si realmente tiene parte de verdad el comentario, tómalo como una forma positiva de realizar un cambio en tu vida, pero hazlo porque tú lo desees, no para modificar lo que otros piensen sobre ti.
6. Comunica tus sentimientos.
Comunicarse puede ser una tarea nada fácil porque no solo implica poner en palabras los sentimientos, sino también asegurarnos que el mensaje ha llegado adecuadamente al receptor. Para que esto sea así ofrece ejemplos claros y concisos de las situaciones que te hayan hecho sentir mal o aislada o desarrollad un código personal para que tu puedas hacerle ver a tu pareja cuándo una situación está haciéndote sentir incómoda.
7. Arriésgate.
Es complicado introducirte en un nuevo entorno, más si eres una persona introvertida. Pero las relaciones necesitan que tomemos ciertos riesgos. No temas mostrarte vulnerable si es así como te sientes y arriésgate a comunicar cómo te sientes en cada momento sin temor a sentirte mal por ello. Confía en tu pareja y en que sabrá buscar la manera de apoyarte en este proceso.
Si a pesar de estas pequeñas pautas tu sensación de ser una extraña en tu casa no remite, quizás necesites ayuda de una forma más profunda. Nosotras te ofrecemos nuestro coaching y acompañamiento personal para que puedas elegir el que más se adapte a tus necesidades y así lograr que te sientas bien cuanto antes.
(post adaptado de un artículo escrito por Claudette Chevert para Stepmother Magazine October 2015)

Lizzie
25 octubre, 2017Tengo 8 hijastros/as entre los 18 y 33 años.NO me aceptan.Hace 3 años q vivo con su padre y conozco sólo a 3 hijas aunq ninguno me acepta.No van a mi casa pero realizan fiestas fliares con su madre y padre.No siento celos de su ex xq no quiere volver con mi pareja.Pero me hubiera gustado tener una relación aunq sea de respeto.Mi pareja me dijo q mis hijos son mis hijos y los suyos…suyos.que no tenía xq yo conocerlos ni tampoco el tratar con los mios.Con decirles q un par de hijas siempre lo llaman para q las lleve o busque….en mi auto…yo no puedo manejar x problema de salud…y cuando le pedí q me lleve al Dr me dijo q camine o tomé taxi…como no molestarme…el va a visitar a sus hijas/os en sus casa y 4 d ellas viven con la madre…pero no quería llegar a la casa y encontrar a mi hija o nietos q pasaban a visitarme de vez en cuando…
Berta
27 octubre, 2017Hola Lizzie, muchas gracias por compartir tu historia en el blog. A veces pensamos que las dificultades sólo surgen con hijastros pequeños, pero tu experiencia nos muestra que a veces los mayores se hacen más inaccesibles. De todas formas parece que la actitud de tus hijastros en realidad está alineada con la de tu compañero. Seguramente esta situación tiene más que ver con él que con ellos, pues aunque seguro que ya no quiere volver con su ex, desde fuera da la sensación de que no ha elaborado completamente el duelo por la separación y todo lo que implica. El duelo por la separación es uno de los más difíciles de elaborar, incluso más que el de una muerte, precisamente porque no es definitivo: ya no estás con la otra persona pero ella sigue allí, tus hijos siguen viviendo en la casa y sigues en contacto con una versión de lo que antes era tu vida. Decirte que hay profesionales que pueden ayudar a tu compañero a elaborar ese duelo para poder aceptar su realidad actual al completo, no sé si el puede estar abierto a hacer este tipo de proceso. En cualquier caso esto tiene que ver con él y con sus pérdidas, Lizzie, no contigo. Cuidate mucho, en todos los sentidos. Un fuerte abrazo.
Mónica
28 marzo, 2020Hola,
Haber encontrado este blog ha sido una maravilla para mi. Soy divorciada pero sin hijos. Hace 2 años que vivo con mi pareja quien es padre de 1 niña. Por muchas razones se ha vuelto mas dificil llevar este rol. este articulo del sindrome del forastero describe exactamente como me he sentido todo este tiempo. Pondre en practica las sugerencias solo la sugerencia 2 dice de tener una vida mas alla… nutrir hobbies y pasar tiempo con los amigos… como puedo hacer esto si cada vez que me tomo un tiempo para mi, mi pareja cree que me estoy aislando de ellos? como dejo de ser la mala de la pelicula?
Berta
28 marzo, 2020Muchas gracias por tu coemtnario, Mónica. Me alegro de que este artículo te haya ayudado. A algunas madrastras les es de ayuda compartir algunos artículos con sus parejas, para qeu ellos puedan ponerse en el contexto. A lo mejor es una opción. Si no lo ves posible es importante tomarte esos tiempos igualmente y explicar que estás muy comprometida con el proyecto familiar, que le quieres y que quieres seguir adelante. Que al mismo tiempo es una situación exigente para ti y que necesitas tener también otros espacios donde cultivar otras facetas y descansar un poco del esfuerzo de integrarte. Dejar claro que eso te permite vovler después con energía renovada. Creo que a la larga, sobretodo cuando vea que te vas y qeu después vuleves y que estás contenta… lo verá con otros ojos. A todos nos cueta cambiar el chip de «cuanto más tiempo juntos mejor irán las cosas». Y es necesario porque a veces de tanto empeño que ponemos no damos tiempo a las relaciones a que se vayan acomodando a su ritmo. Un fuerte abrazo!!!