Tengo dos años de relación con mi pareja, que es un padre soltero (nunca vivió con la madre de su hija), la niña nació fuera del matrimonio.
Cuando iniciamos la relación él no me contó lo que sucedía y me enteré de la peor forma posible: la madre de la niña me llamó y me lo contó todo.
A mí la noticia me cayó como balde de agua, pues siempre tuve claro que no quería ser madre.
Las cosas entre nosotros empezaron a empeorar cuando supe todo lo que había ocultado y desde entonces (desde hace un año) nuestra relación va en picado.
Cada vez me siento más frustrada e incomprendida: no conozco a su hija ni conocía a sus padres hasta que pedí con firmeza que me los presentara y así tener un lugar más sólido en la familia.
Antes de decirme que era padre él me había ilusionado con formar una familia (hijos propios y todo) y ahora cada vez me presiona para que me cuide de no embarazarme. Me parece egoísta por su parte negarme esa etapa porque dice no estar preparado.
A demás me siento excluida ya que no puedo preguntar ni opinar nada respecto a su ex e hija.
La ex es trabajadora de mi suegro, come en la casa de ellos e incluso se queda a dormir con el pretexto de que la niña esta enferma (mi suegro es doctor).
Una vez explicado esto, me gustaría que pudieran horientarme para entablar una buena comunicación (la cual nunca tuvimos cabe recalcar) y que él entienda lo mal que me hace sentir que ella entre en su casa como sí aún fueran pareja.
Constantemente tenemos discusiones y he intentado mil formas de hacerle ver que no me está dando un lugar y me mantiene al margen…
Agradezco mucho su atención y las felicito por dedicar tiempo en guiarnos a través de sus experiencias.
Muchas gracias, Rosa, por compartir tu inquietud con la comunidad.
Los primeros años en las familias enlazadas contienen mucha más negociación que los primeros años en familias nucleares. La cuestión de «qué lugar ocupa cada uno» se vuelve fundamental. Aún así a veces la negociación no se hace explícita sino que hay un juego de tensiones implícito que lleva a estallidos frecuentes o retraimiento por parte de alguna de las partes.
Llegados a este punto, es importante parar de «intentar que el otro vea mi punto de vista» porque está claro que no está abierto a hacerlo.
Es mucho más importante volvernos hacia nosotras mismas y preguntarnos qué expectativas tenemos sobre nuestra vida en familia, cómo queremos que sea ese lugar para nosotras.
Vale la pena pensarlo con todo el detalle posible:
- Cuánto tiempo quiero pasar con mis hijastr@s.
- Qué tipo de actividades quiero hacer por y con ell@s.
- Qué nivel de responsabilidad quiero asumir.
- Qué quiero ser para ell@s.
- Qué quiero que sean ell@s para mí, etc.
Este trabajo es básico porque a menudo peleamos con el otro para que nos dé un lugar y en realidad nosotras mismas no sabemos exactamente el lugar que queremos ocupar ni los sentimientos o miedos que nos llevan a querer estar ahí.
Una vez que eso está un poco claro, es hora de intentar empatizar con el otro. Preguntarnos:
- Qué preocupaciones tiene?
- Qué miedos?
- Qué desea?
Es importante dejar de ver al otro como un egoísta insensible porque eso va a dificultar enormemente el acercamiento. En vez de eso, es importante empatizar para llegar a vislumbrar que igual que nosotras tenemos deseos, miedos y expectativas, el otro también las tiene y son muy importantes para él.
Una vez que hemos tratado de imaginar qué pasa en su corazón, es el momento de hablar. Preguntarle si los miedos y sentimientos que crees que tiene son los que siente realmente o si hay algo que se nos esté escapando. Preguntar con ánimo de entender, no de juzgar ni de tener razón.
Una vez que entendemos, podemos plantear también nuestra parte con la actitud de buscar un camino que permita ir atendiendo las necesidades de ambos. Encontrar un punto medio.
A veces no hay forma de conjugar las necesidades de uno y de otro, y es importante saberlo para poder tomar las decisiones oportunas.
Muchas madrastras dedican grandes esfuerzos y energía a intentar que su pareja cambie la relación con su ex sin obtener ningún resultado. Si es este el caso, cabe recordar que llega un punto en que no tenemos capacidad para hacer que nuestra pareja ponga límites con relación a la ex, pero lo que sí está en nuestras manos es poner nuestros límites en la relación con él. Esta vía nos gusta menos, pero es la que nos permite tomar responsabilidad sobre nuestra vida y tener poder de decisión sobre nosotras mismas.
Has tocado varios temas importantes en tu exposición: el de tener hijos, el de la confianza… Pero como la pregunta tiene que ver sobretodo con tu lugar y el de la ex, nos vamos a centrar en este aspecto.
Hacer la transición de una relación de pareja a una de coparentalidad, como la que están haciendo tu pareja y su ex, es un proceso complejísimo que a veces se alarga durante años o puede quedarse estancado.
Suele estar envuelto en miedos e incertidumbres muy profundos; tan profundos como el vínculo con los hijos.
Es difícil comprender esta dificultad cuando no lo hemos vivido, de la misma forma que es difícil comprender lo que supone ser madrastra hastra que no tienes la experiencia en primera persona).
Por eso es importante no abordar el tema a través de la crítica y el reproche, porque de esa forma vamos a poner al otro a la defensiva.
En vez de eso siempre recomendamos el abordaje empático: llegar al punto en que realmente comprendamos las preocupaciones de otro. Y no expresarnos con reproches o con «lo que está bien o está mal» sino desde nuestros sentimientos.
«He decidido comprometerme contigo, te quiero, y quiero tener un proyecto de vida contigo. Sé que tienes una hija y eso supone que el vínculo con tu ex siempre va a estar. Al mismo tiempo tengo que reconocer que cuando sé que ella sigue estando en la casa de tus suegros como cuando érais pareja, me entra mucha inseguridad. Me gustaría poder conocer a tu hija e ir formando un vínculo los tres, pasar algunos ratos juntos cada semana e ir poco a poco haciendo familia. Alimentando nuestro núcleo. Eso iría cubriendo mi necesidad de seguridad en nuestra relación y las ganas que tengo de nuestro vínculo crezca. También me gustaría que poco a poco vuestra ex y tú vayais haciendo vidas separadas para que haya lugar para nuestra relación. ¿Crees que podríamos ir por esa vía?»
Con una exposición así no esperes un sí directo, sino que lo mejor que puede ocurrir es que se abra una negociación.
Por ejemplo, si él tiene miedo de que poner un límite a la ex suponga la ruptura de la relación con su hija, es importante dar un lugar a ese miedo y ver, como pareja, ¿qué maneras hay de asegurar esa relación? ¿Es posible poner un límite intermedio o hacer esa separación por etapas? Etc.
Esta manera de afrontarlo favorece que os encontréis no como oponentes sino como cómplices.
Si siempre habéis tenido una comunicación difícil, te recomiendo que empieces ahora mismo a leer sobre Comunicación No Violenta, que es un modelo muy potente para el acercamiento. El primer libro es este: «Comunicación No Violenta, un lenguaje de vida», de Marshall Rosenberg. En él se expone de una manera más extensa y ejemplificada la propuesta que te hacemos aquí.
Más allá de la cuestión de la ex, has planteado varias discrepancias que son una base un poco pantanosa para la relación: las ocultaciones y las diferencias en el tema de tener hijos. Si te puedo lanzar una sugerencia, no luches mucho por cambiarle a él, en vez de eso mira de cara a lo que él puede ofrecerte y decide por ti misma si eso que él te ofrece puede valer para ti. Esa es la mejor forma de cuidaros ambos.
Un abrazo fuerte,
Berta

Alessandra koraly Castro Ibarra
22 agosto, 2019Buenas noches tengo 24 años y tengo una pareja con un hijo de 1 año, el jamás vivió con la mamá del hijo ya que nació fuera de la relación cuando nosotros ya estábamos juntos, no estamos casados ni nada y me afecto mucho toda esta situación, y no reaccione de forma correcta con respecto al bebé siempre tenía comentarios malos y eso arruinó mi relación, el me perdono por cada mala palabra mía dicha sin embargo tiene rencor hacia mí y en varias oportunidades me ha dicho que cree que yo puedo llegar a dañar a su bebé, no sé cómo cambiar eso y mostrarle que realmente me importa su bebé, ya que siempre que hago una pregunta sobre el bebé noto incomodidad o me recuerda lo mal que hable de el bebé, entonces muchas veces me he contenido y no se que hacer ayúdenme por favor
Berta
22 agosto, 2019Hola Alessandra, muchas gracias por tu confianza al compartir algo tan personal. Creo que en una situación así, en la que eres consciente de haber provocado su desconfianza, es importante usar respeto y comunicación. Es importante que verbalices lo que hiciste y el efecto que pudo tener en él (es decir, que muestres empatíay que él pueda expresarsu dolor). También es importante que le expliques lo que deseas ahora y cómo ha cambiado tu sentir. Si lográis esa conexión es molento de pedirle su confianza para hacer lo que quieres hacer con ellos y también preguntarle qué garantías, ritmo o límites necesita por ahora. Mostrar respeto por supreocupación y no presionar. Es difícil responder a una situación tan compleja con solo un mensaje… te recomiendo de veras que leas el libro “Comunicación no violenta. Un lenguaje de vida” porque te dará un buen enfoque y herramientas para trtar un tema tan delicado. Te mando un fuerte abrazo.
Daniela
15 agosto, 2021Me casé con un hombre divorciado. Tiene tres hijos con su primer matrimonio y no fue una ruptura fácil. Ha estado lleno de demandas y juicios. Mi esposo paga cabalmente la manutención de sus hijos pero éstos no se los deja ver la ex. Ahora mi esposo me ha estado ocultando que después de cuatro años de no verlos se ha comunicado con ellos y con su ex. No sé como tomarlo… Según él es para mantener hermético ese asunto legal. Pero debería mantenerlo ej privado de mi que soy su esposa y que también sufro como efecto domino la situación de la pensión alimentaria de sus hijos y todos los asuntos legales que este conllevar. No me siento esposa. Siento que no se me está respetando o dando mi lugar y el hecho de que se me oculte esto me hace sentir traicionada.
Yo misma
20 marzo, 2022Te entiendo perfectamente.llevo cuatro con mi marido,1 y pico de novios dos de prometidos y tres meses de casados.el con dos hijos la niña va hacer 7 el niño va camino de 11 años al principio el me daba mi lugar,me anteponiendo con sus hijos,yo estaba antes pero desde hace tres meses que nos casamos su reacción ha cambiado le exige como si yo fuera la madre de sus hijos,yo que no tengo aún ninguno quiere que juegue con ellos,que los mime,y así un montón de ect…cuando lo hago todo está bien,incluso gajos la custodia compartida después de tres años luchando.yo siempre estuve y estoy ahí pero respecto Alós hijos pierdes y más cuando no son tuyos.me acaba decir que lo nuestro no funciona y todo por ver asu hijo llorando … Y yo como mujer?no tengo derechos?los 15 días que lo tenemos dice que es para ellos y yo?solo me tengo que confirmar con los otros 15 días?como le dije,no sabes repartir el amor?me exige ami lo que no le exigía Asu novia porque con ella no se cqso porque no fue su mujer y yo si y con la única que le prometió matrimonio.ahorabdice que se arrepiente de haberse casado con migo y no llevamos ni tres meses,el hijo mayor lo manipula cada vez que quiere y la pequeña lo mismo.yo los cogí muy chicos y ya no se qué hacer.el niño que lo cogí con 6 años ahora camino de 11 delante de los niños del cole me ha llegado decir que yo no soy su madre y la niña … Yo los quiero de verdad pero no soy su madre,ellos tienen una las que le tocó.yo sin embargo les e dado más de lo necesario,y más de lo esperado.ya no puedo más!! Lo amo con todo mi alma,pero contra la manipulación de sus hijos ya no puedo,todo tiene un límite y el dice que sus hijos están por encima mío.esto es una pena.lejor no meterse con hombres o mujeres con niños,que nos tengan lo mismo.mi opinión a punto de divirciarme