Encontrar un lugar, integrarme en la familia, demostrar a mi pareja que puedo hacerme cargo de su hijo, respetar su espacio, GUSTAR A MI HIJASTRO, aceptarle en mi vida, gustar en la escuela, relacionarme con los padres de sus amiguitos …
Después de dos años como madrastra, me he dado cuenta de que me esfuerzo tanto por gustar y por demostrar que no soy un ser maléfico, que cada día termino completamente agotada! ¡No puedo más!
Desde que me convertí en madrastra me dominó la sensación de que debía ganarme un sitio en una familia que no era la mía y demostrar tanto a los demás como a mí misma que era merecedora de confianza. Eso además de aprender a querer y cuidar un niño que no era mío. Para un ser inseguro y perfeccionista como yo, la tensión de estas exigencias es soportable sólo durante un tiempo.
Hoy escribo para compartir mi propósito de cara a los próximos meses: después de haberme ganado el afecto de mi hijastro, después de haberme demostrado a mí misma y a mi pareja que soy una buena madrastra, después de haber llegado a un entente con su ex, después de haber sonreído en un montón de festivales y cumpleaños del cole aún cuando casi nadie se acercaba a mí, después de todo, ha llegado el momento de tomarme un respiro.
A partir de ahora…
- Voy a preocuparme un poco menos por gustar y un poco más por ser yo misma
- Voy a permitirme decir no cuando no me apetezca jugar
- Mostrar mi enfado a mi hijastro cuando algo en casa me parezca mal
- Me voy a perdonar por mis meteduras de pata y mis salidas de tono
- Por no ser siempre paciente cuando llega la noche y el niño sigue remoloneando para cenar, lavarse los dientes, ponerse el pijama y meterse en la cama.
- ME VOY A RELAJAR
Tengo miedo de que mostrar mis imperfecciones ponga en peligro la relación que tanto me ha costado construir, pero lo cierto es que mi familia me ha demostrado tantas veces su amor y aceptación, que ahora ya sólo me toca a mí relajarme y conseguir sentirme realmente en casa cuando estoy con ellos. Creerme que no debo pasar ningún examen; que estoy entre los míos.
No sé si vosotras también habéis tenido la sensación de estar en falta con no se sabe exactamente qué, y de ver cada día como una prueba de obstáculos a superar. Si es así, os animo a combatir esas neuras, a sentiros parte esencial de la familia que habéis contribuido a construir y a confiar en la solidez del amor que la sustenta.
Merecemos ser nosotras mismas en nuestra casa, y nuestras familias merecen conocernos tal cual. Porque quizás no somos súper-mujeres, pero molamos mucho.

Rosa
7 noviembre, 2014Me he sentido muy interpelada con este post, creo que se habla poco de los encuentros y desencuentros que se generan cuando se “rompe una familia” y se recompone. Me parece muy interesante este blog porque conviertes en político un problema vivencial que atañe a muchas mujeres y que se vive en soledad con un alto grado de culpabilización social. Es complejo, ya seamos madrastras, como madres que nos relacionemos con madrastras de nuestros hijos e hijas, como de madres que incluimos un padrastro para ellos o ellas, incluso puede darse todo a la vez. Yo no soy madrastra pero incluí en mi familia a un padrastro para mi hija. Esta sensación de estar en falta constantemente sin saber muy bien de qué y por qué, y la tensión que genera en la relación, por mala madre, sintiénome en competencia con su madrastra, por mala esposa, por “malvada” mujer que ha roto una familia y ha separado a su hija de su padre. La sensación de vértigo que produce el dejar de ser y de hacer lo que se espera de una, incluso lo que una misma cree que se espera de ella, la carga emocional, no es una fiesta, hace falta encontrar el modo de relajarse y dejarse ser. Creo que seguiré los principios que propones y mil gracias por escribir… ¡¡Puede que descubra que yo también molo mucho!! R.
Berta
19 noviembre, 2014Las expectativas y los juicios sociales que hay alrededor de todo lo que tiene que ver con la maternidad (y su lado oscuro: la madrastridad) llegan a ser asfixiantes.
Todos y todas somos personas normales, con virtudes y defectos, adaptándonos a los cambios que trae la vida e intentando cultivar la felicidad y el amor en nuestros hogares… ¿Tan difícil resulta entenderlo?
Y que conste que no sólo se lo digo a los demás, sino sobretodo a mi insidiosa fiscal interior: ‘¡Hija mía, relájate, que al final te va a salir una úlcera!’
Marce
21 junio, 2016Me identifico mucho con este post, es agobiante tratar de agradar todo el tiempo y sentir
El temor constante de que si muestro mis sentimientos mi pareja lo tome a mal o incluso que ello afecté la
Relaciòn de pareja.
Creo que es muy válido reconocer todos esos sentimientos que nos abruman, reconocerlos y trabajar en ellos , y en verdad sería de mucha ayuda el que la pareja no nos satanize por sentirnos asi , al contrario poder encontrar un refugio donde puedas ser tu misma y que mejor lugar que en tu casa y con tu familia, para mi ha sido muy difícil ser mamá, madrastra, esposa, nuera, etc. Todo a la vez y tratanto de cumplir las expectativas de todos, amo a mi familia eso es lo que hace que todos los días me levanté y quiera seguir intentando, pero sólo soy una mujer con muchos defectos y virtudes, y pues ahí vamos poquito a poco.
Berta
21 junio, 2016Si lo piensas, es impresionante la fortaleza que debes tener para atender a todas estas relaciones tan exigentes y aún así seguir teniendo tanto amor para entregar y para seguir adelante. Estoy segura de que todos perciben ese amor y que eso les hace amar y aceptar, con todos los defectos y virtudes, a esa mujer que es única y que toma la decisión cada día de seguir a su lado.
Didi
12 julio, 2017Gracias por compartir asi me siento en estos momentos no tengo aciertos con un hijastro adolescente y cada vez me siento mas perdida. Tengo dos hijos mas por los cuales tengo que mantener mi salud mental y fisica.
Berta
12 julio, 2017Gracias a ti Didi, por compartir tu estado de ánimo con nosotras. Todas tenemos baches (y con hijastros adolescentes ni te digo!!), pero escuchar la voz de otra madrastra que vive lo mismo es muy reconfortante. ¡¡Tu fortaleza es inspiradora!!