Tengo celos, ¿soy mala persona?

¿Por qué será que los celos están tan mal vistos, si todos los tenemos? Lo único que podemos concluir por el hecho de que tengas celos es que eres humana, y que estás pasando por una situación difícil que te hace sufrir.

¿Por qué surgen los celos?

Una de las necesidades más importantes que tenemos los humanos es el valor relacional, es decir que necesitamos percibir que los demás dan valor a la relación con nosotros para sentirnos a salvo.

Muchas partes de nuestro sistema emocional se forjaron en una época en que nuestra supervivencia dependía de pertenecer al grupo. En esa época quedarse fuera era el primer paso para terminar con un oso mordiéndote el culo.

Por eso desarrollamos un sociómetro muy fino, que activa una acuciante sensación de peligro ante la mínima percepción de que nuestro valor relacional está descendiendo o podría hacerlo.

Cuando percibimos que nuestro valor relacional baja o podría bajar en favor de otro, la sensación de peligro queda vinculada a esa persona, que inevitablemente vemos como una amenaza. Es lo que llamamos tener celos.

Hay otra emoción parecida, la envidia, que surge cuando percibimos que tenemos un valor relacional bajo y nos comparamos con una persona que consideramos muy valorada, deseando que esa persona pierda el valor que creemos que tiene. Lo que comento en este artículo también se puede aplicar para algunas formas de envidia, ya que a veces ambas emociones son inextricables.

¿Es malo tener celos?

En principio no. De hecho es un valioso indicador de que una necesidad muy importante se está viendo amenazada, y es bueno tomarlo como un aviso de que debemos prestarle atención. En este sentido los celos pueden convertirse en nuestros aliados.

Lo que es importante es tener siempre en cuenta que el valor relacional no es algo objetivo que se pueda medir. Es una percepción, y como tal se ve influida por muchos factores como nuestro estado emocional, actitudes, prejuicios, interpretaciones… Y es posible que nuestra percepción no coincida con la de los demás y eso genere conflictos.

Tengo celos, ¿qué hago?

1. Si detectas que tienes celos, lo primero es tratar de fijarte bien en qué situaciones concretas surgen.

¿Ante qué persona? ¿Cuando hace qué? ¿Cuando me encuentro en qué situación? Y tratar de identificar exactamente en qué relación, o en qué aspecto de la relación sientes peligrar tu lugar, por qué y en favor de quién. Llevar un pequeño diario de tus emociones te puede ayudar a entender mejor qué está pasando.

2. Una vez que has identificado qué situación te genera celos, es el momento de tratar de ser lo más objetiva posible y ver si esa necesidad de sentirte valiosa está quedando sin satisfacer porque efectivamente una persona o un grupo al que perteneces empieza a valorarte menos o porque tú te valoras menos en comparación con otra persona.

Las personas con baja autoestima tendemos más a la envidia y los celos por el simple hecho de que percibimos que nuestro valor es bajo. Es fácil que la aparición de nuevas personas, o la subida de estatus de otras personas (porque han logrado algún éxito, porque se han puesto más guapas, porque han tenido alguna experiencia emocionante, porque han empezado a compartir alguna afición con alguien que nos importa…), pueden hacer que nos sintamos amenazadas.

3. Si crees que los celos que tienes están relacionados con un problema de baja autoestima te recomiendo que busques una buena terapeuta para que te ayude.

Por mi experiencia puedo decir que es una de las mejores inversiones de tiempo y dinero que puedes hacer, ya que mejorará no sólo tu vivencia como madrastra sino toda tu vida.

4. Tengamos baja autoestima o no, los celos y la envidia en la pareja siempre están vinculados a algún cambio o algún indicio de que nuestro valor es más bajo que el de otra persona. Trata de identificarlos.

Es posible que tu pareja haya empezado a hacer algo o haya dejado de hacerlo, o que comparta algo importante con otra persona que a ti también te gustaría compartir con él. Es posible que efectivamente tu pareja esté pensando más en otra persona, o que todavía no se haya separado emocionalmente de su ex. También puede ser que tú lo interpretes así pero que él no lo sienta. Lo cual nos lleva al siguiente paso.

5. Háblalo con tu pareja.

Mantener los celos en secreto o manifestarlos con conductas controladoras o intrusivas sólo va a servir para distanciarte de tu pareja. Por eso es bueno que busques un momento tranquilo y que le expongas lo que te pasa sin acusaciones. Puedes usar una fórmula parecida a esta:

Cuando te veo hablar varias veces al día con tu ex me siento celosa porque temo que eso signifique que estás más en esa relación que en la nuestra, y necesito estar segura de que quieres estar conmigo. Por eso te pido que me cuentes qué significan esas llamadas para ti”.

Es casi imposible que resolváis el asunto en una conversación, pero hablarlo abiertamente os va a mantener conectados, y eso es lo más importante, tanto si vais a seguir juntos como si necesitáis poner fin a la relación.

6. Si ambos queréis seguir en la relación, piensa qué cosas te harían sentir mejor.

Trata de que sean cosas tangibles que puedas pedir a tu pareja y que él pueda hacer por ti, sin tener que adivinar lo que piensas ni renunciar a su libertad para mantenerte tranquila.

Una vez más, exponlo con tranquilidad y sin acusaciones. También podéis pensar juntos qué cosas hacer para ir mitigando esos celos.

Hay algunos puntos clave que aparecen en la mayoría de parejas ensambladas: decidir si tener hijos juntos o no, tener tiempo de pareja y acotar o por lo menos dejar claro cuales van a ser los términos en que tendrá lugar el contacto con la ex.

7. Toma la decisión de reducir los celos y/o pide ayuda.

Los celos y la envidia son sentimientos muy corrosivos, tanto para el que los sufre como para los que están a su alrededor, y se retroalimentan. Cuanto más celos sientes más probable es que interpretes los movimientos de tu pareja como indicios de que te valora menos. Por eso es importante ponerles freno.

Aunque te parecerá muy difícil al principio es importante que crees una imagen mental de cómo quieres ser en tu relación de pareja y que cada vez que aparezcan los celos trates de reconducir tus pensamiento hacia esa imagen.

Los pensamientos funcionan por costumbre, cuanto más tienes un pensamiento, más fácil es que aparezca de nuevo (se dice que está más accesible en la memoria). Eso ocurre tanto con los pensamientos derivados de los celos como con los pensamientos positivos.

Ese es uno de los factores que hace difícil cambiar las pautas de pensamiento, pero también es cierto que cuanto más tengas esos pensamientos positivos, más fácilmente reaparecerán en tu mente.

Controlar los celos es difícil, por eso no dudes en pedir ayuda a una profesional que pueda acompañarte. Nosotras podemos estar a tu lado.

Y sobretodo cuida tu red de relaciones, aficiones y trabajo. Estas son el alimento de tu autoestima y la mejor protección contra los celos.

 

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